Las palabras son de una sanjuanina que sobrevivió al ataque violento. Su ex pareja sigue prófugo y ella tiene miedo.


“Está traumado. Me quiere a mí y no va a parar hasta que me mate. Recién cuando me mate va a estar tranquilo y en paz”, esas fueron las palabras de la mujer a la que su ex la apuñaló cinco veces en el día de su cumpleaños. Se trata de una sanjuanina que el pasado martes, por la madrugada, fue atacada por quien solía ser su novio, Ariel Omar Pérez, alias “El Bebe Guascazo”, de 34 años. Tras salir de Terapia Intensiva, la víctima habló con el diario Tiempo de San Juan y relató cómo se dieron los hechos que casi le cuestan la vida.

La joven de 29 años, cuya identidad se preserva para protegerla, recibió cuatro puntazos en la espalda y uno en el brazo. Una de las puñaladas le tocó el riñón y casi termina perdiéndolo, otro le afectó un tendón. La chica iba llegando a su casa en Angaco, un distrito agrícola de la provincia de San Juan, cuando Pérez la atacó brutalmente. El sujeto había estado escondido esperando, agazapado, para matar a su ex. “Me agarró de atrás y me tapó la boca. Ahí le mordí la mano. Empecé a gritar pero me arrastró para afuera, se me tiró encima y me empezó a clavar los cuchillazos. Me dijo: ‘yo sabía que me la ibas a pagar hija de put…´ Cuando me pegó uno de los cuchillazos en la espalda me dolió y creí que me iba a morir”, detalló. 

Pocos recuerdos tiene de esa noche y sólo sabe que intentó cubrirse hasta que terminó el ataque y él la dejó tirada en el barro para escapar. Cuando pudo pararse, la chica corrió hasta la calle y empezó a gritar. Un policía que pasaba en su auto, de civil, se detuvo y la salvó. “Esa persona me ayudó a entrar a mi casa. Me acuerdo que me subieron a la camioneta de la Policía y después me desperté en el hospital”, explicó. 

Ahora, pasa horas de terror porque el violento sigue prófugo de la Justicia y ella teme que vaya a buscarla. “Tengo bastante miedo. Siempre me decía que si no estaba con él, no iba a estar con nadie más. Y sé que no me va a dejar tranquila”, contó al diario local. La joven estuvo en pareja con Pérez durante 10 años y producto de esa relación nacieron cuatro niños. “En los primeros años me insultaba o me trataba mal, pero no me pegaba. A veces desaparecía por días, me dejaba sola con los niños y volvía como si nada. Y yo lo aguantaba, pero todo empezó a estar mal hace cuatro años cuando tuve los últimos mellizos y le dije que quería hacerme la ligadura de trompa. Desde ese día comenzó a tratarme peor”, relató. 

La mujer decidió alejarse de ese entorno de violencia en octubre de 2018 pero desde entonces es hostigada y perseguida por su ex. De hecho, en noviembre de 2018 el sujeto la secuestró, la llevó hasta una zona despoblada, la ahorcó y la acuchilló. Fue por eso que “El Bebe Guascazo” estuvo preso casi un año, pero cuando salió siguió con las amenazas y hostigamiento. 

“Tengo miedo. Quiero custodia las veinticuatro horas del día porque es capaz de venir a matarme. En cinco minutos puede volver a hacer lo mismo. Lo único que pido es que, si lo pillan, no lo suelten más. Porque lo va a seguir haciendo. Ese hombre está enfermo de la cabeza. Está traumado. Me quiere a mí. Y no va a parar hasta que me mate. Recién cuando me mate va a estar tranquilo y en paz. Es una obsesión que tiene conmigo y no es amor”, concluyó. 




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