Durante el juicio hubo testimonios que favorecieron y otros que hundieron a Luchessi, la mujer está acusada de haber asesinado a golpes a su propio hijito de un año y nueve meses.


Liliana Jacquelina Luchessi está encarcelada por el delito “homicidio calificado por el vínculo”, el caso fue estremecedor y conmocionó a todos los puntanos. La mujer está acusada de haber asesinado a golpes a su hijo Jair, de tan solo un año y nueve meses de vida. El juicio reanudó hace una semana luego de que fuera suspendido dos veces porque debatían si Luchessi es imputable, de acuerdo a sus condiciones psiquiátricas.

Durante una de las audiencias del juicio ante la Cámara Penal 1 de Villa Mercedes en San Luis, María Marcela Clement una de las médicas generalistas que controlaba periódicamente la salud del pequeño dijo que no advirtió en la criatura nada que le llamara la atención y que Jair se desarrollaba de manera normal, que ni siquiera se enfermaba.

Liliana Luchessi durante el juicio. Foto: El Diario de la República,

Lo único que tenía el pequeño era un leve grado de desnutrición, que hacía que su peso fuera bajo. Pero, según explicó Clement, esa condición tampoco es una rareza en un nene de su edad porque, en sus años de experiencia, ha visto varios chicos así, a los que les cuesta subir de peso por diferentes motivos.

Con la historia clínica en mano, Clement repasó que Jair tenía todas las vacunas y a los cinco meses (el 29 de enero de 2013) empezó a tener bajo peso, por lo que fue derivado a una nutricionista. 

A los once meses de vida de Jair, él continuaba con el peso bajo: “Tenía una leve anemia, pero nada más. Era un nene con un desarrollo normal, que ni siquiera venía frecuentemente enfermo, no tenía neumonía o hubo que internarlo alguna vez”, aseguró la médica durante la audiencia según publicó El Diario de la República.

Liliana Luchessi

El abogado defensor Pascual Celdrán le preguntó: “¿Ese grado de desnutrición es importante? ¿Es sintomático de un bebé en grado de abandono?” y Clement le respondió: “Vemos varios chiquitos así, pero no es un grado de desnutrición por el que haya que internar. Lo que hacemos es reforzarlos con la comida, al lado de la madre, seguirlos”, argumentó.

“Todos los chicos son muy selectivos. Cuando están en edad de empezar a comer es medio difícil hacer que agarren, entonces les decimos a los padres que vayan por parte, con paciencia, que insistan”, explicó en relación a que Luchessi le contó en su momento que le constaba hacer que su hijo comiera.

El juez Sebastián Cadelago Filippi le preguntó a Clement si algunaa vez advirtió algun signo de maltrato en Jair y ella contestó que no.

Clement recordó que Luchessi cumplió con todos los controles, que no era necesario recordárselos y que nunca vio que maltratara a su hijo: “Lo vestía, jugaba con él. Si hubiéramos visto algo, lo hubiéramos denunciado, no lo hubiéramos dejado pasar”, concluyó.

La testigo que vio las dos caras de Luchessi

Abigail Vidal tiene 24 años y conoció a la acusada porque era su vecina del barrio San Antonio. Ella vio a una Luchessi buena persona, con quien había logrado una amistad, y a la parte mas oscura de ella, cuando la acusada formó pareja con Bruno Pacheco.

Vidal aseguró que a partir de ese momento cambió, se alejó de ella y del resto de los vecinos con los que hablaba y tenía contacto. Pero lo peor de todo es que ella asegura que Luchessi se volvió violenta con con Jair, su propio hijo. La vecina contó ante Cámara Penal 1 de Villa Mercedes que la mujer lo golpeaba y hasta lo quemaba con cigarrillos.

Caso Jair Luchessi

“Agarró la droga y se alejó de nosotros. Me decía ‘gorda, después nos vemos’, pero después no nos dejaba entrar a su casa”, precisó.

Según Vidal, la peor parte la padeció Jair, un niño indefenso. La testigo aseguró que días antes de que muriera, en junio de 2014, una vecina le mostró una foto que había alcanzado a tomarle al pequeño, en la que tenía un moretón en un ojo, publicó El Diario de la República.

—¿Por qué supone que fue un golpe de la madre y no otra cosa?– Preguntó el abogado defensor Pascual Celdrán.

—Porque a la madre la vi fumando, dijo Vidal.

—¿Y que fume la madre significa un moretón en el ojo del bebé?- repreguntó Celdrán.

—No, porque cuando le preguntamos qué había pasado ella dijo que se había caído de la hamaca- recordó la testigo.

Vidal recordó que unos días despues, ella y otras vecinas advirtieron que Jair tenía quemado el antebrazo derecho. “Cuando le preguntamos a la madre qué le había pasado al chico nos contestó ‘se me quemó con aceite”, declaró.

Sin embargo Vidal detalló que las quemaduras eran como de cigarrillo. “¿Y usted cómo sabe que eran de cigarrillo?”, le preguntó el juez Sebastián Cadelago Filippi. “Porque eran grandes, como de pucho”, respondió.

Luchessi junto a su defensa. Foto: El Diario de la República.

Para la testigo, Luchessi no toleraba que el niño tuviera la mínima muestra de cariño. “Se atacaba. De lo bien que estaba y veía que el nene estaba en las rejitas de la casa, mirando afuera, lo manoteaba, lo llevaba adentro y cerraba la puerta”, recordó.

Incluso recordó que en una ocasión vio cuando le pegaba al chiquito y cómo Pacheco la frenó con un manotón en el brazo. En ese punto del relato intervino el abogado de Luchessi.

—Cuando declaró en la Policía, dijo que cuando usted iba a la casa de Jacquelina ella maltrataba al niño y ahora está diciendo lo contrario, que cuando usted iba su casa ella era buena, ¿cuál es la verdad?- la interrogó.

—Sí, lo maltrataba después de que se juntó (con Pacheco)- respondió la testigo.

—Bien, entonces usted mintió en la Policía- le remarcó el defensor.

—No ¿por qué? Dije lo mismo- insistió Vidal.

Celdrán, entonces, le indicó que en la comisaría afirmó que unos vecinos le contaron que Pacheco había defendido a Jair de los golpes de su madre, pero en el debate aseguró que ella lo había visto.

Por esas dos incongruencias, el letrado le solicitó al tribunal hacer copias de las declaraciones de Vidal y luego remitirlas al fiscal instructor de turno, para que se expida por la posible comisión del delito de falso testimonio.




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