Durante la cuarta audiencia del juicio oral se escuchó el testimonio de las maestras, amigos y familiares de Mendoza. El veredicto será el 22 de abril.


El jueves a las 9:40 comenzó la cuarta audiencia y declararon los últimos testigos de la causa por el crimen de Florencia Di Marco, la nena de 12 años, que fue encontrada muerta el 23 de marzo de 2017 en Saladillo, San Luis, previo a ser estrangulada y violada por su padrastro, Lucas Gomez, quien se suicidó días despues en la celda de la prisión. Carina Di Marco está acusada por el delito de “abuso sexual con acceso carnal en calidad de partícipe necesario”. 

Durante la cuarta audiencia hubo testimonios muy fuertes y controversiales con el que se intentó reconstruir el último tiempo de la nena antes de su terrible muerteEl veredicto será el 22 de abril.

El Tribunal que estuvo integrado por los jueces Hugo Saá Petrino, Fernando De Viana y Gustavo Miranda Folch escuchó uno de los testimonios más esperados pero dolorosos de la causa: el de la madre de Lucas Gómez, Esther Manzo. 

Manzo y Florencia tenían una relación de abuela y nieta – a pesar de que ella no era su abuela biológica – porque Carina Di Marco y Lucas Gomez empezaron su relación y se mudaron a la casa de Manzo cuando la nena tenía tan solo dos años y medio.

A Esther Manzo se la notó muy conmovida y dolida por toda la situación. Repitió varias veces que Florencia “era una niña muy dulce, muy buena” y recordó que la noche del crimen, la pequeña la llamó y le dijo: “Abuela, yo me quiero ir con vos”, luego de un silencio la mujer rompió en un llanto cargado de angustia, y tal vez culpa.

En su declaración Manzo ratificó lo que había denunciado durante la instrucción y reafirmó que durante la convivencia, cuando Gómez, su hijo, se bañaba, Carina Di Marco mandaba a Florencia a que le lleve la ropa.

“Un día le llamé la atención y él me dijo: ”Mami vos siempre pensando cosas feas'”, recordó la madre de Gomez.

Despues Manzo dijo que Florencia tenía actitudes raras que intentaba “tocarle los pechos” cuando dormían juntas y confirmó que ella y Di Marco no mantenían una buena relación: “Siempre nos peleábamos, nos insultábamos y ella me trataba muy mal”.

La madre de Lucas Gómez, Esther Manzo.

Durante su testimonio aseguró que Carina Di Marco trataba muy bien a los niños y que jamás la escuchó insultarlos, pero el juez le leyó su declaración previa al juicio, en el que ella había dicho que Carina “le decía prostituta” a Florencia, pero Manzo inmediatamente dijo que ella nunca había dicho eso“Le dije a la jueza (Virginia Palacios) que eso que han puesto ahí yo no lo dije”, repitió.

Según El Chorrillero, Manzo habló sobre el día en el que encontraron a Florencia muerta. La mujer señaló que Gómez se acostaba en su falda o estaba “en la mesa con la cabeza entre los brazos”. Pero a Di Marco “no se le movía un pelo”.

​Una docente cambió su versión y aseguró que fue amenazada

En la cuarta audiencia declararon ​docentes, directivos y personal de la Escuela “Florentino Ameghino” de Palmira, Mendoza, donde Florencia asistió hasta julio del 2016.

La docente María Teresa García Cobos fue protagonista de un momento tenso durante el juicio porque aseguró que en su momento, cuando declaró que la nena era tocada por el padrastro, lo hizo bajo amenaza.

En el informe de instrucción figura que García Cobos había declarado que cuando desapareció Florencia recibió un mensaje en el que Adriana Ramirez (la otra docente) supuestamente decía que se sentía muy mal y que seguramente era el padrastro, pero que borró ese audio de WhatsApp porque no le “gusta acusar sin saber”.

García Cobos declaró también que su compañera Ramirez, había hablado con la madre de Florencia y le había dicho que el padrastro la “acariaciaba”, y eso le preocupaba.

A esos “manoseos” la docente le habría agregado una connotación sexual pero durante el juicio negó todo y dijo que lo tuvo que decir porque fue amenazada por la policía de San Luis y la de Mendoza. Aseguró que le contó la situación a la jueza Virginia Palacios, pero que “no hizo nada”.

María Teresa García Cobos. Foto: El Diario de la República.

“Fueron a mi casa tres policías para que firmara una cédula. Cuando llegamos a fiscalía me hacen escuchar un audio, me dicen que era una mentirosa”, puntualizó. En ese momento les dije a los policías: “Les juro por mis hijos que no tuve conocimiento”.

García Cobos señaló que ese día un efectivo “le dictó” y se quedó a su lado hasta que dijera todo. Me amenazaron para decir que Carina había hablado con la docente (Ramírez)”, confesó ante el tribunal y justificó que lo hizo porque “tenía miedo” por sus hijos.

“Se lo dije a la jueza y no lo quiso poner. Tuve que seguir con la mentira porque estaba sola con Palacios”, acusó e indicó que sólo vio a su colega junto a Di Marco cuando se hizo la entrega de libretas, pero nunca intervino.

Por esa razón, y ante la duda de que García Cobos haya incurrido en falso testimonio, el fiscal de Cámara 2, Fernando Rodríguez, solicitó que hagan una copia del expediente y lo envíen al juzgado Penal en turno, para que se investigue.

Por su parte, Adriana Ramírez, la maestra responsable de grado, describió a Florencia como una nena “callada, tímida y muy observadora. Tenía una mirada dulce y no era comunicativa”, describió.

La docente relató que el 1º de julio del 2016, Florencia tuvo una despedida con las dos divisiones de 5º y le dieron cartitas y un afiche. Al momento de irse Ramirez la abrazó y le dio un beso en la frente, seguidamente ella le dijo: “A veces mi papá me acaricia”. Sorprendida por eso, la volvió a llamar y “le pregunté, ¿como te abraza? sonrió y se volvió a ir” recordó Ramirez. 

Adriana Ramírez.

Luego la docente planteó que Florencia solo hablaba de sus abuelos, por eso le sorprendió que le hablara de su papá. 

Ese día, Di Marco había solicitado “por escrito” que le dieran el pase de Florencia para la nueva escuela a la que asistiría. El documento fue negado hasta que asistiera ella.

“A los días fue, le di el legajo y le dije lo que Florencia me había dicho”, recordó y agregó que Carina Di Marco le dijo: “Cómo no la va a acariciar si es la reina de la casa” y a su vez, añadió: “Ay esta Flor, siempre mintiendo”.

“En ese momento le comenté a la vicedirectora (Ana María Díaz) porque la directora (Sonia Poblete) estaba de licencia. Le pregunté si debía hacer un acta y me dijo que no porque solo fue un comentario”, manifestó Ramírez, luego reveló que durante el ciclo lectivo sólo la vio “tres veces” a Di Marco. “Fue una madre ausente. Ni a las reuniones iba”, subrayó.

El día que se produjo la desaparición de Florencia, la noticia llegó a Mendoza y la docente envió un audio al grupo del establecimiento. “Dije que ojalá apareciera y su padrastro no le hiciera nada”, recordó.

Ramírez con los ojos llenos de lágrimas confesó que se le cruzó por su cabeza que Gómez podría estar detrás de todo y criticó el accionar de la División Investigaciones de San Luis. Fundamentó que recibió malos tratos por parte de la jueza Virginia Palacios, que tuvo “mucho miedo” y que por todo eso le “arruinaron la vida”.

Luego declaró Miriam Del Río quien fue la maestra de Florencia durante el 2015. Ella reconoció que la nena era “vergonzosa, afectuosa” y que le gustaba escribir cartas. Contó que la niña tuvo varias faltas a clases, que Di Marco sólo la acompañaba “a veces”. Nunca detectó situaciones anormales.

Del Rizo reveló una reunión que mantuvieron con Poblete luego de que saliera a la luz el homicidio de Florencia. La directora les pidió que fueran “muy prudentes” en sus declaraciones.

En la misma línea se pronunció Alejandra Giagnoni. Fue docente de la niña por seis días durante el proceso de “aceleración” en el que iba a recuperar el año que había repetido.

Discrepó sobre el accionar de Investigaciones y aseguró que “se portaron correctamente”.

La vicedirectora, Ana María Díaz declaró que no conocía a Florencia y negó que Ramírez le haya contado el diálogo que mantuvo con Di Marco.

La celadora, Alicia Rizo se testificó en línea con lo anterior. Contó que solía ver a Florencia esperando en el zoom de la escuela a que fueran a buscarla.

La directora, Sonia Poblete también declaró. Dijo que “no conocía mucho” el caso porque estuvo de licencia, pero sabía del “buen rendimiento” de Florencia.

Sobre la reunión que tuvieron luego de la muerte aseguró que sólo pidió “respeto” de parte de las docentes por la familia de la niña.

“No entiendo cómo ella no se va a dar cuenta que le estaba pasando algo malo a la hija”

Teresa Romero es la mamá de una de las compañeras y amigas que tuvo Florencia en Mendoza, prestó su testimonio ante el tribunal y contó que la nena estaba distante, que no la dejaban quedarse a jugar en su casa por más de una hora y que “se encerraba en la habitación junto a su hija”.

Ella y Carina tenían cierta amistad y confianza, por lo que reveló: “Hablábamos mucho por Messenger. Me decía que se iba a volver porque Lucas estaba violento y que ya había conseguido escuela para los niños”, recordó sobre una charla que habrían tenido en enero del 2017.

La última vez que la vio fue durante el velorio de Florencia. “Se lamentaba por no saber que tenía a una bestia a su lado”, transmitió Romero.

Cuarta audiencia del juicio contra Carina Di Marco.

Gómez llevaba somníferos en su auto y al parecer “se los ponía en la comida porque a la noche tenían sueño y al otro día los chicos iban medios dormidos al colegio”, contó Romero y confesó que Carina le contó una vez que “se despertó y ella (Florencia) estaba gritando. Lucas estaba a su lado, tenía un rasguño y dijo que fue porque soñaba algo malo”.

“Creo que uno se da cuenta cuando le pasan las cosas a los hijos. Mi nena me trae una mala nota del colegio y yo me doy cuenta con la cara. No entiendo cómo ella no se va a dar cuenta que le estaba pasando algo malo”, analizó y se quebró al recordar a Florencia, las vacaciones y los cumpleaños compartidos. “Flor me decía mami”, comentó con la voz entrecortada.

Por su parte Laura Pesci, otra mamá de una amiga de Florencia, contó que “siempre se la notaba rara y no parecía que se sintiera bien” y añadió en otro párrafo que a Florencia, “físicamente se veía mucho más desarrollada”. 

“A la escuela siempre la llevaba su padrastro, lo mismo cuando visitaba a su hija”, recordó y agregó que una vez, Florencia se quedó en su casa y Di Marco no advirtió “preocupación” para saber cómo se encontraba.

Otro de los datos sobre Florencia los proporcionó a la madre de otro compañero, Emilse Jauregui: “Mi hijo me comentó que estaba muy triste y lloraba mucho”.

Durante la audiencia también declaró el médico que realizó el último control a la niña en Mendoza, José Montesdioca. El profesional la había recibido el 18 de marzo del 2016 y en su historia clínica informó que sólo verificó su peso y altura. Dijo que no recordaba a la niña y que la falta de estudios ginecológicos podría deberse a que fue derivada y no se le efectuaron. 

Luego de la declaración María Inés Fleuri, interventora del establecimiento al que fue Florencia. Pasadas las 14 quedó “clausurado el periodo probatorio” del juicio y ahora deberán sumar las pruebas recolectadas y los testimonios para dar su veredicto el 22 de abril contra Di Marco.




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