A raíz del caso de un policía procesado por vender estupefacientes a detenidos.


El Ministerio de Seguridad garantizó la severidad con la que se llevan a cabo las requisas y controles en las comisarías de la provincia, tras el caso de un policía procesado por vender estupefacientes a detenidos alojados en una comisaría.

“Se trata de un hecho aislado. Sostenemos que debe caer todo el rigor de la justicia sobre el empleado policial que fue desleal en el ejercicio de sus funciones”, expresó el subsecretario de Seguridad, José Ardiles.

En esa línea, el funcionario señaló que desde el Ministerio y el comando superior de la Policía de Tucumán se insiste permanentemente en la requisa periódica de las personas arrestadas, sus pertenencias y en las instalaciones edilicias, para garantizar la seguridad y evitar las evasiones.

“Tenemos periódicamente como resultado el secuestro de puntas carcelarias, teléfonos, pastillas y otras sustancias prohibidas que ingresan a las dependencias a través de maniobras de las visitas”, detalló.

Por último, el subsecretario explicó que en cada caso donde se descubren inconductas o actividades que rozan con el delito, “se toman medidas implacables contra quienes corresponda”.




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