Algunas personas arrojaron bombas molotov y cubiertas encendidas hacia las paredes de la casa.


Este lunes por la mañana, familiares y vecinos del menor de dos años, baleado en un tiroteo ocurrido el sábado pasado, intentaron prender fuego la casa de uno de los sospechosos, por lo que un grupo de policías tuvieron que intervenir para controlar la situación.

Primeramente, se presentaron para realizar una manifestación en calle Américo Vespucio al 2500, en la vivienda de un hombre apodado “Tuna”, que sería uno de los que autores del tiroteo y que ya fue aprehendido. Mientras el niño herido permanece internado en el hospital de Niños, un grupo de personas quemó cubiertas y cortó el paso de vehículos en esa calle exigiendo justicia por lo ocurrido.

“En medio de la protesta, los ánimos comenzaron a caldearse y empezaron a tirar piedras contra el personal policial y contra la fachada de la vivienda del sospechoso. Algunas de las personas presentes incluso arrojaron bombas molotov y cubiertas encendidas hacia las paredes de la casa”, detalló el comisario Cristian Herrera, jefe de la Comisaría 13.

Ante esta situación, se desató un enfrentamiento entre las personas del lugar y el personal de la Comisaría, que buscaba frenar el avance de los disturbios. Con la colaboración de Infantería, Bomberos, GEAM y del 911, que se presentaron en el lugar, evitaron que la tensión pase a mayores y pudieron controlar la situación.

En tanto, el abuelo del menor herido, de 48 años, fue trasladado a la comisaría en calidad de demorado y finalmente la Fiscalía Criminal de la I° Nominación dispuso que no se adopten medidas privativas de libertad en su contra pero que se soliciten sus fichas dactilares y de antecedentes.




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