Fue encontrada sana y salva. Logró comunicarse con su familia. Se investigan como llegó a aquel país.


Después de cinco días de intensa búsqueda por parte de la Policía de Tucumán y de la Interpol, Marina del Valle Rufino, de 25 años, apareció este sábado sana y salva en la ciudad de Encarnación, en República de Paraguay, por causas que aún se investigan.

Alrededor de las 14.30 de este sábado, familiares y una amiga de la joven se presentaron en la Comisaria de Famaillá y confirmaron que ella les había enviado un mensaje por WhatsApp con la ubicación de GPS, indicando dónde se hallaba en ese momento y manifestándoles que quería volver a su hogar.

Como primera medida, el jefe interino de esa dependencia policial, comisario Carlos Roldán, puso en conocimiento la aparición de la joven a la prosecretaria Carla Rojas, de la Fiscalía de la II Nominación del Centro Judicial de Monteros, y a las autoridades policiales.

“Desde ese momento mantuvimos una permanente comunicación con los policías de la Comisaría 40 de la ciudad de Encarnación, que tras rescatar a la joven sana y salva, iban a realizarle los exámenes médicos de rigor. Ella – nos informaron- dijo que tenía mucho miedo, necesitaba ayuda y quería volver a su casa; además de que había viajado sola. Luego estaba previsto entregarla al personal de Gendarmería Nacional del puesto fronterizo de Posadas-Encarnación, en la provincia de Misiones”, explicó el Comisario Roldán, quien estuvo a cargo de la investigación y del intenso operativo de búsqueda iniciado el lunes 13 de enero.

Ya en territorio nacional, Marina Rufino debía ser trasladada a la Policía de Posadas. Allí iba a retirarla una prima gendarme que vive en Paso de los Libres hasta tanto lleguen los familiares que partieron a buscarla este sábado desde Tucumán. “Todos los pasos que se hicieron para coordinar el regreso de la joven a Tucumán fueron acordados entre el Juzgado de Instrucción N° 2 de Posadas y la Justicia local. Una vez que regrese a esta provincia, la joven deberá presentarse en la Fiscalía interviniente para contar qué fue lo que le pasó y en qué circunstancias llegó a Paraguay a fin de esclarecer qué es lo que sucedió”, puntualizó Roldán.

Al día siguiente, su madre, Julia Victoria Herrera, radicó la denuncia en la Comisaría de Famaillá e inmediatamente se inició una fuerte investigación para encontrarla.

“La búsqueda cruzó las fronteras de la provincia e incluso se dio intervención a la Interpol a nivel internacional. El personal de la comisaría trabajó intensamente con colaboración de la Unidad Investigativa Oeste y la División Trata de Personas, y personal de Guardia, Infantería y Motoristas de Famaillá para encontrar a la joven. Durante cinco días se realizaron rastrillajes por las zonas de La Fronterita, Campo de Herrera, Laureles y la ciudad de Famaillá, bajo estrictas instrucciones del Jefe y Subjefe de Policía”, detalló el comisario Roldán.




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