El iracundo efectivo había sido retenido por estar involucrado en un incidente vial


Tres hombres -dos de los cuales son policías federales– que presuntamente alcoholizados habían protagonizado un incidente vial en un control vehicular, eran trasladados en un patrullero de la Policía de Jujuy hacia esta capital para los trámites de rigor, cuando en un momento determinado uno de ellos sacó su arma reglamentaria y dentro del vehículo disparó contra sus colegas provinciales, provocándole graves heridas, con riesgo de vida, al agente que conducía el móvil.

Por este feroz ataque, este miércoles a las 16:30 iniciará el juicio oral y público en la sala de audiencias del Tribunal en lo Criminal Nº 1 y en el banquillo de los acusados estará el policía federal Julio Gustavo Bravo.

El grave suceso se produjo en la zona de Alto Comedero el 7 de julio de 2017, entre las 6:30 y las 6:50, cuando Julio Bravo era trasladado en el asiento trasero de un móvil de la Policía provincial, junto a Alejandro Ariel Mora -también miembro de la Policía Federal Argentina– y Ramón Ignacio Nicolás Soto Calisaya, desde la Seccional Nº 62 del barrio “Sargento Cabral” hacia el edifico de la Central de Policía para cumplir con una serie de medidas procesales por haber protagonizado un incidente de tránsito en un control vehicular.

Los jueces Mario Ramón Puig; María Alejandra Tolaba presidente de trámite; y Ana Carolina Pérez Rojas.

Los jueces Mario Ramón Puig; María Alejandra Tolaba presidente de trámite; y Ana Carolina Pérez Rojas.

De acuerdo al relato que consta en el pedido de elevación a juicio del caso, cuando el móvil detuvo su marcha a la espera de la luz verde en el semáforo de la Ruta Nacional Nº 9, a la salida del barrio “Sargento Cabral”, el policía Julio Bravo, “que iba sentado detrás del acompañante del chofer, sacó su arma de servicio y de dotación policial, calibre 9 milímetros, provista por la Policía Federal Argentina, y sin mediar palabra efectuó disparo desde atrás, sobre seguro y sin posibilidad de defensa del objetivo, en dirección al conductor del vehículo”, el agente Sergio Moisés Lima Giménez, quien iba acompañado por el sargento Mario Isaac Darío Salas.

Después de ese primer disparo, “el acusado encañonó con su arma de fuego a Soto Calisaya, instante en que Alejandro Mora, que se encontraba sentado en el medio de los dos, alcanzó a tomarlo del brazo para impedir que siga disparando, comenzando un forcejeo entre ambos, que prosiguió afuera del vehículo, trabándose en lucha” los dos efectivos de la Federal.

Al desencadenarse el episodio, el sargento Salas alcanzó a pedir la colaboración de un móvil del Cuerpo de Radio Patrulla que circulaba ocasionalmente por el lugar.

Mientras tanto, en el forcejeo con Mora, el policía Bravo “continúo efectuando disparos, impactando uno de los proyectiles en un vehículo que estaba detrás del móvil policial, esperando reanudar su marcha, en el cual se encontraba el oficial sub-inspector Héctor Daniel Farfán, de la Policía de la Provincia, que se dirigía a su lugar de trabajo”.

En medio de la confusión, “el acusado prosiguió forcejeando con el personal policial que intentaba contenerlo”, pero finalmente fue “reducido y esposado”.

HERIDOS POR LOS DISPAROS

Controlada la situación, el agente Lima Giménez fue trasladado en una ambulancia del SAME al hospital “Pablo Soria” debido a la gravedad de las heridas provocadas por el disparo que le efectuó Bravo.

Ese primer proyectil que disparó el iracundo policía federal “impactó en la zona del cuello de la víctima, provocándole daños en la zona arterial, en la región posterior maxilar inferior, fractura de maxilar posterior inferior, pérdida de piezas dentarias y hemotórax, con riesgo de vida potencial a consecuencia de las lesiones mencionadas”, se lee en el expediente.

En la escena de los hechos, un policía realiza las primeras medidas periciales, en la mañana del 7 de julio de 2017.

En la escena de los hechos, un policía realiza las primeras medidas periciales, en la mañana del 7 de julio de 2017.

Además, “al pasar por la rejilla de contención que hace de separador entre el habitáculo delantero y trasero del vehículo policial, el proyectil se fragmentó, impactando en el rostro a Ramón Soto Calisaya, ocasionándole una herida cortante en la mejilla izquierda”.

Al juicio que comienza este miércoles, Julio Gustavo Bravo llega acusado como supuesto autor de los delitos de “homicidio calificado por alevosía por la condición de la víctima y por la calidad del autor en grado de tentativa en concurso real”, “Abuso de arma de fuego y atentado agravado a la autoridad con uso de arma y por la calidad de funcionario del autor” y “Lesiones calificadas por la condición de funcionario público del autor”.

El Tribunal que lo juzgará por este caso que fue abordado en medios de todo el país, está integrado por los jueces María Alejandra Tolaba, que presiderá el trámite; Mario Ramón Puig y Ana Carolina Pérez Rojas.

Para la primera audiencia está previsto que presten declaración testimonial siete personas, y para la siguiente, a realizarse este jueves 20, lo harán otros siete testigos, informaron fuentes judiciales.




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